Es la primera pregunta en casi todas las conversaciones, y la más difícil de responder con un número: cuánto cobra un consultor de marketing digital.
La respuesta honesta es que no hay tarifa única, y no por evasión comercial. Un consultor no vende horas: vende alcance. Dos propuestas con el mismo precio mensual pueden ser servicios completamente distintos, y dos propuestas con precios muy distintos pueden ser exactamente el mismo trabajo.
Este artículo explica cómo se estructura el cobro para que puedas comparar propuestas por lo que realmente contienen.
Por qué nadie publica una tarifa
Cuando buscas el precio de un consultor encuentras dos cosas: rangos genéricos sin contexto, o un formulario de contacto. Ninguna te sirve.
El rango genérico no sirve porque el mismo monto puede cubrir una auditoría puntual o la gestión completa de tres canales con producción de creativos incluida. Y el formulario no sirve porque te obliga a una llamada comercial antes de entender si siquiera están en tu rango.
Lo que sí se puede publicar —y es lo que falta en el mercado— es la estructura: qué modelos existen, qué asume cada parte en cada uno, y qué variables mueven el número hacia arriba o hacia abajo.
Los 3 modelos de cobro
Estos son los tres que uso, con el criterio de cuándo aplica cada uno.
| Modelo | Cómo funciona | Cuándo conviene | Quién asume el riesgo |
|---|---|---|---|
| Fee por gestión | Monto mensual fijo por operar uno o más canales de forma continua | Hay operación viva que sostener mes a mes | Compartido: tú pagas fijo, el consultor responde por la operación |
| Por proyecto | Alcance cerrado, entregable y fecha definidos | El problema tiene principio y fin | El consultor: si se demora más, es su costo |
| Fee + variable | Base mensual más un componente atado a ventas o mejora de objetivos | La medición está resuelta y el consultor influye directamente en el resultado | Compartido de verdad: parte del ingreso depende del resultado |
Fee por gestión
Es el modelo por defecto cuando ya hay campañas corriendo y el trabajo es sostenerlas y mejorarlas: optimización, testing de creativos, ajustes de puja, reportería. El monto se define por cantidad de canales y volumen de trabajo, no por horas.
Por proyecto
Alcance cerrado con entregable. Los casos típicos: auditar una cuenta, ordenar la medición y el tracking, definir un plan de medios, o reestructurar campañas de cero. Sirve especialmente cuando todavía no sabes si necesitas una relación continua — es la forma de bajo compromiso de averiguarlo.
Muchas relaciones parten como proyecto y pasan a fee de gestión cuando el canal ya está corriendo.
Fee más variable por ventas o mejora de objetivos
Una base mensual más un componente atado a resultado: ventas generadas, o la mejora de un objetivo acordado (bajar el CPL a cierto nivel, subir el ROAS desde una línea base).
Es el modelo que mejor alinea incentivos, pero tiene una condición previa que no es negociable: la medición tiene que estar resuelta. Si el tracking no es confiable, nadie puede demostrar a quién se le atribuye la mejora, y el variable se transforma en una discusión mensual. Por eso, cuando la medición no está lista, parto por proyecto para ordenarla y recién después se conversa un esquema variable.
El modelo que evito: porcentaje de la inversión
Existe en el mercado y conviene nombrarlo. Cobrar un porcentaje del presupuesto publicitario significa que el ingreso del consultor crece cuando tú inviertes más, no cuando inviertes mejor.
En una cuenta donde el trabajo correcto es bajar la inversión y concentrarla, ese modelo empuja en la dirección contraria. Un variable atado a ventas alinea; uno atado al gasto enfrenta. La misma lógica aplica al evaluar agencias — lo desarrollo en cuánto cobra una agencia de Google Ads en Chile.
Las 3 variables que definen el precio
Independiente del modelo, tres cosas mueven el número:
1. Cuántos canales entran. No es lineal. Un canal es una operación; tres canales coordinados es una operación más un trabajo de asignación de presupuesto entre ellos, que es un trabajo distinto y adicional.
2. Quién ejecuta. Esta es la que más gente subestima. En Meta Ads el creativo explica cerca del 70% del resultado, y una cuenta que escala necesita entre 4 y 6 piezas nuevas por semana. Si tu equipo las produce, el consultor aporta criterio y sistema. Si no las produce nadie, alguien tiene que resolverlo y eso cambia el alcance por completo. Antes de pedir precio, define quién produce los creativos: es la variable que más lo mueve.
3. De qué responde. Recomendar y ejecutar no son el mismo servicio. Un diagnóstico entrega criterio y tú lo implementas. La gestión implica que el consultor responde por la operación. El variable implica que responde por el resultado. Cada escalón sube el precio porque sube el riesgo asumido.
Órdenes de magnitud, para que puedas ubicarte
Entiendo la frustración de leer "depende" tres veces y seguir sin una cifra. Así que un piso de referencia, con la advertencia por delante: son precios desde, no tarifas. Marcan dónde empieza la conversación, no dónde termina.
- Gestión continua con un consultor especializado: desde USD $500 al mes, para uno o dos canales con acceso directo a quien ejecuta.
- Proyecto cerrado: se cotiza por alcance. Una auditoría de una cuenta y una reestructuración completa con tracking nuevo no se parecen en horas ni en riesgo.
- Fee más variable: la base suele ser menor que el fee puro, porque parte del ingreso se traslada al componente de resultado. Solo aplica con medición resuelta.
Debajo de ese piso hay mercado —freelance desde unos USD $250 al mes— y sirve para cuentas chicas con un canal simple. El riesgo ahí no es el precio sino la falta de método: lo barato se vuelve caro cuando la cuenta queda estructurada de una forma que después hay que deshacer.
Y una comparación que conviene hacer siempre: si tu inversión publicitaria mensual es de USD $2.000 y una cuenta mal estructurada desperdicia una parte relevante en búsquedas o audiencias que nunca iban a convertir, el costo de no contratar gestión supera al de contratarla. El ahorro de gestionar solo es casi siempre aparente.
Qué debería incluir siempre una propuesta
Independiente del modelo y del monto, hay tres condiciones que se revisan antes de hablar de precio:
- Las cuentas quedan a tu nombre. Business Manager y Google Ads a nombre de tu empresa, con todo el historial. Si figuran a nombre del proveedor, el día que te vas pierdes los datos que pagaste por generar.
- Entregables concretos con fecha. "Optimización continua" no es un entregable.
- Salida sin permanencia forzada. Un buen trabajo se retiene por resultados, no por contrato.
Cómo pedir una propuesta que puedas comparar
Si vas a evaluar más de una opción, estas seis preguntas hacen comparables propuestas que a simple vista no lo son:
- ¿Qué modelo de cobro es y qué incluye exactamente el monto?
- ¿Quién produce los creativos y está dentro o fuera del fee?
- ¿Quién ejecuta el día a día — la misma persona que me está vendiendo?
- ¿Las cuentas quedan a mi nombre con el historial?
- ¿Qué pasa si me quiero ir en tres meses?
- Si hay variable, ¿contra qué métrica y medida en qué herramienta?
La pregunta 6 es la que más revela. Si la respuesta es vaga sobre la herramienta de medición, el variable no está bien diseñado.
Consultor, agencia o in-house
El precio solo se puede evaluar contra las alternativas reales. La comparación completa —incluidos los casos donde una agencia es objetivamente la mejor opción— está en agencia de marketing digital vs consultor independiente.
En resumen: el consultor gana cuando el foco es uno o dos canales y valoras hablar directo con quien ejecuta. La agencia gana cuando necesitas cuatro o más canales coordinados y producción de piezas a volumen. El in-house gana cuando el volumen justifica un equipo dedicado completo.
Si quieres evaluar cuál de los tres modelos aplica a tu caso, conversemos en un diagnóstico de 30 minutos: sale de ahí con una recomendación concreta, contrates o no.