Una auditoría de Google Ads bien hecha no es una lista de cosas mal: es un orden de revisión. Si empiezas por el lugar equivocado, vas a optimizar sobre datos que no significan lo que crees.
Este es el orden que uso. Puedes seguirlo tú mismo con acceso de lectura a tu cuenta y a Google Analytics.
Bloque 1 — La medición (antes que nada)
1. Verifica qué cuenta como conversión
Entra a Objetivos → Conversiones y revisa la lista. Busca dos problemas frecuentes:
- Acciones que no son negocio. "Vista de página", "tiempo en el sitio" o "clic en botón" contadas como conversión inflan el reporte y le enseñan al algoritmo a buscar gente que navega, no que compra.
- Conversiones duplicadas. El mismo formulario medido por dos vías distintas cuenta doble. Es sorprendentemente común y hace que todo se vea el doble de bien de lo que es.
Revisa también la columna "Incluir en Conversiones". Solo lo que realmente vale para el negocio debería estar marcado, porque eso es lo que usa el sistema de pujas para optimizar.
2. Contrasta con tu fuente real de ventas
Compara las conversiones que reporta Google con lo que muestra tu CRM, tu plataforma de ecommerce o tu registro de ventas del mismo período. Nunca van a coincidir exactamente —los modelos de atribución difieren— pero si Google reporta 80 conversiones y tú registraste 12 ventas, hay algo que revisar antes de seguir.
3. Revisa la ventana de atribución
Una ventana muy larga se atribuye ventas que habrían ocurrido igual. Una muy corta invisibiliza campañas que sí aportan al inicio del proceso. Mira cuál tienes configurada y si tiene sentido para tu ciclo de compra real: no es lo mismo un producto de $15.000 que un servicio B2B que se cierra en tres meses.
Bloque 2 — Dónde se va el dinero
4. Términos de búsqueda reales
Este es el paso que más ahorro genera y el que más se omite. En Campañas → Información → Términos de búsqueda, ordena por costo descendente y mira los primeros 50.
No estás viendo tus palabras clave: estás viendo lo que la gente escribió de verdad antes de que le cobraran. Aquí aparecen las búsquedas informativas ("cómo hacer…", "qué es…"), las de trabajo ("empleo", "curso", "gratis") y las de competidores que nadie excluyó.
Todo lo que no tenga posibilidad de convertir debería ser una palabra clave negativa.
5. Campañas que gastan sin resultados
Filtra por costo mayor a cero y conversiones igual a cero, en un rango de al menos 30 días. Cada línea que aparezca es presupuesto que salió sin retorno medible. Algunas tendrán explicación (campañas nuevas en aprendizaje); otras llevan meses así.
6. Concordancias demasiado abiertas
Revisa cuántas de tus palabras clave están en concordancia amplia. No es que sea mala por definición, pero amplia sin una lista sólida de negativas es la forma más rápida de repartir tu presupuesto entre búsquedas que nunca pediste.
Bloque 3 — La estructura
7. Separación por intención
Alguien que busca "qué es un tratamiento facial" y alguien que busca "agendar tratamiento facial en Providencia" no valen lo mismo, y no deberían compartir presupuesto ni puja. Revisa si tus campañas distinguen entre marca, genérico transaccional e informativo. Si todo está mezclado, estás pagando el precio del más caro por el tráfico del más barato.
8. Concentración del presupuesto
Cuenta cuántas campañas tienes activas y cuánto recibe cada una. El patrón que veo constantemente: quince o veinte campañas con presupuestos de $10.000-15.000 CLP donde ninguna acumula datos suficientes para que el sistema aprenda. Menos campañas con más presupuesto casi siempre rinde mejor que muchas fragmentadas.
Bloque 4 — La rentabilidad
9. Concordancia entre anuncio y destino
Toma tus cinco anuncios de mayor gasto y haz clic. ¿La página de destino dice lo mismo que prometía el anuncio? ¿Carga rápido en celular? Un anuncio que promete "envío gratis" llevando a una portada genérica sin mención al envío quema presupuesto en cada clic, y además baja tu nivel de calidad, lo que te encarece la subasta.
10. El número que decide todo: tu CPA contra tu margen
Este es el paso final y el que ninguna métrica de la plataforma te va a dar. Toma tu costo por conversión real y compáralo con lo que puedes pagar por un cliente nuevo según tu margen y tu ticket promedio.
Una cuenta puede verse impecable en la interfaz de Google y estar perdiendo plata. Si tu CPA es de $25.000 y tu margen por venta es de $18.000, no hay optimización de pujas que arregle eso: el problema es de modelo de negocio o de producto, no de campañas.
Qué hacer con los hallazgos
Prioriza por impacto y esfuerzo, en este orden:
- Arreglar la medición — sin esto, lo demás son opiniones.
- Cortar el gasto sin retorno — negativas y pausar lo que lleva meses sin convertir.
- Reestructurar por intención — toma más tiempo pero es lo que sostiene el resultado.
- Mejorar creativos y páginas de destino — trabajo continuo, no un arreglo único.
Si prefieres una segunda opinión antes de mover cosas, hago este mismo recorrido sobre tu cuenta y te entrego los hallazgos priorizados en 48 horas: análisis de cuenta de Google Ads. Es gratuito y te sirve igual si después implementas tú o con tu equipo actual.
Y si estás partiendo desde cero y todavía te estás ubicando con la plataforma, parte por publicidad en Google en Chile, que cubre lo básico sin tecnicismos.